Una alternativa para el peregrino
La actividad que desarrollamos es la atención del Albergue de Peregrinos de ANFAS en Estella (Navarra) por parte de personas adultas con discapacidad intelectual. Estas realizan una labor voluntaria como hospitaleras del Albergue que, acompañadas por personas de apoyo (hospitaleras voluntarias), posibilitan la participación e inclusión social ofreciendo espacios y actividades de convivencia con peregrinos/as que realizan el Camino de Santiago.
El albergue se pone en marcha en mayo y funciona hasta septiembre. Durante este tiempo, el programa de voluntariado de ANFAS actúa de manera transversal en este proyecto, siendo además una pieza clave en la organización y desarrollo del mismo. Desde este programa se llevan a cabo los procesos de captación, acogida, seguimiento, formación, evaluación y reconocimiento del voluntariado con y sin discapacidad que participa en el albergue. De estos procesos cabe destacar algunas herramientas y acciones concretas como: el acuerdo de voluntariado, la formación básica y específica (curso de hospitaleros/as de ANFAS), el sistema de evaluación de satisfacción del cliente (a través de la comisión de albergue y cuestionarios personales) y el reconocimiento a su labor (informal a lo largo de su tiempo de colaboración y formal: acto cierre de temporada del albergue, encuentro voluntariado de ANFAS).
El equipo de hospitaleros/as que diariamente atiende el albergue está formado por dos hospitaleros/as (PcDI) y dos hospitaleros/as de apoyo (persona sin discapacidad intelectual) que llevan a cabo las tareas diarias relativas al cuidado y mantenimiento del albergue, atención y acogida al peregrino y coordinación con equipo de hospitaleros en turno.
El Albergue de ANFAS de Estella abrió sus puertas en 2004, con la ilusión de poder ofrecer a las personas con discapacidad intelectual una vía de inclusión y participación social. Así mismo es una alternativa para los caminantes que buscan un albergue pequeño, con ambiente cercano y acogedor. Los 34 peregrinos que cada noche ocupan las literas de nuestro Albergue, pueden disponer cómodamente de las instalaciones, a la vez que pueden compartir un rato tranquilo con las personas con discapacidad intelectual que voluntariamente hacen su propio Camino cada día como hospitaleros y hospitaleras del Albergue de ANFAS.
En ANFAS, la sensibilización y mentalización social ha sido siempre una línea de trabajo prioritario. Hemos trabajado de formas muy diversas este objetivo y somos conscientes de que la mejor forma de llegar a la sociedad es creando espacios de convivencia.
Los grupos de autogestores nos hacen llegar sus opiniones y sus necesidades, de tal forma que contribuyen activamente en la mejora de la asociación, por lo tanto en una mejora de su calidad de vida. Estos grupos nos demandaban espacios de encuentro con personas sin discapacidad, espacios de participación social voluntaria (“nos gustaría que desde la asociación nos dieran más oportunidades de relacionarnos con personas sin discapacidad para que ellos pudieran descubrir nuestras capacidades y no sólo nuestras limitaciones”).
Estella es bien conocida como paso y parada indiscutible en el Camino de Santiago. La continuada afluencia de peregrinos hizo que los alojamientos para estos se quedaran escasos. Por tanto, existía una clara necesidad de plazas para peregrinos. En nuestro empeño por sensibilizar y mentalizar a la sociedad y mostrar nuestra asociación y el proyecto que desarrollamos, con el deseo expreso de las personas con discapacidad intelectual, con la evidencia de esa necesidad de plazas para peregrinos en Estella y la infraestructura de que disponíamos, el proyecto tomó forma y se puso en marcha como experiencia piloto en el año 2004.
Los objetivos que nos planteamos:
o Responder a la demanda de las personas con discapacidad intelectual que desean colaborar activamente en la asociación realizando una labor voluntaria.
o Favorecer su participación e inclusión en la sociedad.
oSensibilizar y concienciar a la sociedad en torno a la discapacidad intelectual.
oDefender y reconocer los derechos de las personas con discapacidad intelectual.
La experiencia fue positiva y se recogieron muchísimas propuestas de mejora, que se fueron incorporando cada año. Nuestro empeño ha sido ir mejorando, tanto instalaciones e infraestructuras como el funcionamiento del Albergue en sí, convirtiéndose en un programa estable dentro de nuestra asociación y que suscita gran interés de la población en general y de los peregrinos en particular. En 2006 recibimos el reconocimiento a nuestra labor en el Camino de Santiago por parte de la Asociación de Amigos del Camino de Tierra Estella, y en 2010 el Gobierno de Navarra nos concedió el Accesit en el II Premio a la Calidad en los servicios sociales de Navarra.
Las personas con discapacidad intelectual tienen mucho que ofrecer y, sobre todo, muchas ganas e ilusión de formar parte de un proyecto de forma voluntaria. Sin duda, para que esto se produzca, es necesaria una buena organización para dotar de recursos y apoyos necesarios. Así, a lo largo de estos años, hemos visto cómo las personas hospitaleras (PcDI) realizan una importante labor de atención al peregrino/a. Sienten la oportunidad de responder a la labor voluntaria que ellos vienen recibiendo. Se convierten, ya no en receptores de servicios, sino en prestadores de estos. Este cambio de rol supone un sentimiento de satisfacción notable, además de un importante reconocimiento social, sin olvidarse que, como voluntarios/as, asumen un compromiso y responsabilidad.
El voluntariado es una oportunidad de participación única porque conlleva compromiso y una clara intencionalidad de transformación y mejora social. Todos/as los ciudadanos/as tenemos derecho a participar de la vida de nuestra sociedad, tanto en su disfrute como en la toma de decisiones y en la búsqueda y puesta en práctica de soluciones.
Para que este proyecto funcione, es importantísima la labor de hospitalero/a de apoyo, que igualmente son voluntarios y voluntarias, y que además de asumir esas funciones como hospitaleros del albergue, también son los/as encargados de facilitar que la PcDI experimente con éxito su tarea como voluntaria. Saben que las protagonistas son las PcDI y que ellos están para ayudarles en lo que necesiten. Todo esto desde un marco de respeto y trabajo en equipo.
La apuesta por la mejora continua y el control y seguimiento de los procesos inciden directamente en la práctica de nuestras acciones y en los éxitos que logramos. Un buen sistema de gestión, una buena coordinación, evaluación, seguimiento de indicadores y objetivos, son claves para desarrollar y mantener este proyecto en constante dinamismo. Todos estos procesos deben ser participados por los propios agentes de desempeño: personas voluntarias con y sin discapacidad intelectual, quienes tienen la posibilidad de retroalimentar su propia acción voluntaria.
Además, en este albergue, destacamos varios aspectos clave que aportan gran valor y con los que sin ellos, este proyecto no sería posible:
•La ilusión y motivación de las personas con discapacidad intelectual, que año tras año, reciben la apertura del albergue como uno de los acontecimientos más importantes. Por supuesto, sienten y saben que el albergue es suyo, y como tal, abren sus puertas con la satisfacción y orgullo propias de unos/as buenos/as anfitriones/as.
•La constancia, compromiso, solidaridad y cercanía de todo el voluntariado de apoyo que de forma desinteresada, colabora en este proyecto
•El/la peregrino/a que acude a nuestro albergue, unas veces por casualidad, otras veces intencionadamente, con el deseo de encontrar un ambiente agradable y cercano, un albergue limpio y no muy masificado. Ese/a peregrino/a que nos brinda su tiempo, sin prisas, con quien compartimos momentos y que, en la mayoría de los casos, se lleva tantas cosas…y que, tal vez sin darse cuenta, nos deja tanto.
Ainhoa Ezquerro
Responsable de ANFAS NAVARRA-Zona Estella
www.anfasnavarra.org
















